¡Es difícil creer que esta semana es Acción de Gracias! ¿Dónde se fue el tiempo? ¿Buscando un proyecto de repostería para este Día de Acción de Gracias? Mi mamá nos preparaba un pastel de compota de manzana. Aromas a canela y manzana llenaban la casa, recordándonos que se acercaban las fiestas. ¡A mis hijos todavía les encanta!
Un apunte histórico… el pastel de compota de manzana se promocionó como postre patriótico durante la Primera Guerra Mundial porque era fácil de preparar y asequible. Además, utilizaba menos ingredientes costosos como huevos, mantequilla y azúcar. Este económico pastel apareció por primera vez en los libros de cocina en la década de 1910. En el mundo de la repostería actual, el pastel de compota de manzana sigue siendo muy popular, y tras abastecerse de productos básicos para hornear, sigue siendo bastante económico. ¡Disfruten!
3 huevos
1 1/4 taza de azúcar
1 taza de puré de manzana
1/2 taza de aceite vegetal
1/4 taza de agua
1 3/4 taza de harina
1 cucharadita de sal
3/4 cucharaditas de bicarbonato de sodio
2 cucharaditas de canela
1 cucharadita de nuez
moscada 1 taza de nueces finamente picadas o pasas (si se desea)
Batir los huevos hasta que estén espumosos y añadir gradualmente el azúcar, batiendo hasta que espese y adquiera una consistencia ligera.
Incorporar la compota de manzana, el aceite y el agua.
Agregar la harina, la sal, el bicarbonato de sodio y las especias.
Batir hasta que se integren bien.
Añadir las nueces o las pasas.
Verter en un molde tubular bien engrasado y enharinado.
Hornear en un horno precalentado a 175 °C durante 35-45 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
Decorar con azúcar glas o glaseado.
(Receta enviada por Patti Arnott)


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